No hay justicia humana, ni por supuesto divina. Mucho mercadeo es lo que hay en estos días, entiendo en cierto modo que toda esa gente que tienen negocios pequeños quieran hacer "su agosto" pero es que...estamos en diciembre, ya sabes, hace frío, caen heladas de muerte y solo nos queda sobrevivir.
A los grandes potentados (la mayoría maleantes de la peor calaña) y a los no grandes, entre ellos nuestros políticos, poco les importa el paro y otras menudencias. Van a misa, dan un donativo y así lavan sus conciencias, ya está. De la Justicia, Justicia, no quiero ni hablar, cuanto chorizo anda suelto y saca la billetera y se arregla todo, la billetera llena, de lo previamente robado.
Jueces, también al paredón!
Tengo suerte de tener un techo y bajo el mismo, calor donde vivir, también comida y no me quejo, !pero qué digo suerte!! he sido hormiga a lo largo de mi vida, no se lo que es ser cigarra. A ese atajo de indecentes que nos gobiernan quisiera verlos por la mañana con los pies y las manos en la escarcha para conseguir el pan que se comen.
En fin que este año, da sus últimos coletazos y mi deseo es que el próximo sea algo más benevolente, aunque mucho me temo, que los augurios son bastante negativos.
