viernes, 14 de diciembre de 2012

Gracias




En el fondo me resulta un poco deshonesto sentirme privilegiada en los tiempos que corren. 
Privilegiada aún viviendo en  austeridad, por cierto nunca había escuchado esa palabra con tanta frecuencia, siendo yo persona austera por mi educación, por pura convicción y ahora además por imposición, desde que “nuestro presidente”, (a mi pesar)  la puso en moda y lo que más me molesta es que quien más habla y pone leyes, sube  impuestos y quita derechos, es quien menos lo practica y ahora vienen como  un atajo de maleantes de guante blanco, eso sí legalizados, imponiendo austeridad. En fin me caliento con el tema, pero a lo que iba que no me quiero encabritar hoy que tengo un motivo de relajación, que digo que en estos tiempos de escasez, de tristeza generalizada en los que la Navidad es una  farsa, más que nunca, he recibido una invitación para  ir al teatro a ver una de mis obras preferidas.  
La primera vez que la leí quedé tan impresionada, que no fue la única y tuve que volver a ella, por la magistral expresión escrita y por su apasionante trama. Espero que en teatro también me guste.

MADAME BOVARY