miércoles, 17 de abril de 2013

La noche



La noche puede ser manantial de sueños infinitos,  descanso para un cuerpo agotado, escenario de la luna, fuente de inspiración para poetas, lecho de pasiones imprevistas, refugio de almas atormentadas y de seres sin escrúpulos desprovistos de sentimientos, en definitiva, la noche es espacio para situaciones inagotables.
Ese frecuente miedo infantil a su misteriosa oscuridad, quizás permanezca oculto en muchas personas cuando han dejado de ser niños y no quieren admitirlo.
Puede ser horrible o bella, tan diversa como enigmática.
Hay una noche  tentadora y maligna que siempre acecha. Si  por descuido te dejas acariciar por sus manos, caerás un día u otro en su  embaucador embrujo. Posee  engañosas proposiciones para hacerte su prisionero sin que apenas te des cuenta. Lo prohibido cabe en su seno. Su siniestro encanto puede hechizarte si la vives sin prudencia. No tiene adversarios, es la emperatriz de la maldad, posee el atractivo de lo prohibido, la connivencia del barullo y el anonimato de lo oscuro.
Existe otra noche, la del amor instantáneo. Sensual y palpitante, que te puede hacer sentir el vértigo infinito.
Te abrazará su penumbra, te embriagará la humedad de sus besos y  su voz apasionada te envolverá entre susurros, después, el ritmo acelerado se encargará de todo.
La noche es para vivirla,  para morir, nos espera la gran protagonista de nuestar vida.
LA NOCHE ETERNA.