sábado, 19 de enero de 2013

Cuenta una leyenda...


Sales con rostro soberbio, azulada  luz glaciar.
Miras con ojos de enero y señorita arrogante
Intrigando corazones,
Deslumbrando  entre las sombras
Impasible sobre el mundo
Presumiendo  eternidad.
No sientes calor ni frío, no ries por no llorar.
Una vez sentí pelusa de tu noble frialdad.
Pero al paso de los años,  la envidia no  me visita
Solo la fuerza invisible que da la maternidad.