!Esta Wanda es un caso¡
—¿No me conocéis aún? Sí, soy cruel; ya que tanto te gusta
esa palabra.¿Pero no tengo derecho para serlo? El hombre es el que solicita, la
mujer es lo solicitado. Esta es su ventaja única, pero decisiva.
La naturaleza la entrega al
hombre por la pasión que le inspira,
y la mujer que no hace del hombre su súbdito, su esclavo,
¿qué digo?, su juguete y que no le traiciona riendo, es una loca.
—¡Buenos principios, hermosa señora! —repliqué
indignado.
—Descansan sobre diez siglos
de experiencia —dijo ella en tono burlón, mientras en la sombría piel jugaban sus dedos blancos—. Cuanto más
fácilmente se entrega la mujer,más frío e imperioso es el hombre. Pero cuanto más cruel e
infiel le es, cuanto más juega de una manera criminal, cuanta menos piedad le demuestra, más
excita sus deseos, más la ama y la desea. Siempre ha sido así, desde la bella Helena y
Dalila, hasta las dos Catalinas y Lola Montes.
(Sacher -Masoch)
